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El 3 de Noviembre funcionarios de los municipios del sur y líderes de organizaciones sociales, acudieron a presentar denuncias ante el Comando de Policía Cauca, Dirección Antinarcóticos, con un resultado poco prometedor pues el personal uniformado atendió la reunión para “hacer inducción sobre el procedimiento para presentar quejas por presuntos daños causados por la aspersión aérea con el herbicida glifosato”, y “socializar la Resolución No. 0008 del 2 de Marzo de 2007”.

Si bien los-las asistentes tuvieron respeto con la presentación, manifestaron de manera clara su desacuerdo con la Resolución y también con el procedimiento adelantado, pues las autoridades municipales, han sido desconocidas a pesar de haber advertido y solicitado suspender las aspersiones por la gravedad de la situación socioeconómica y por los antecedentes nefastos de estas fumigaciones en las diferentes zonas. A pesar de la afirmación ante las Autoridades Municipales en Bogotá por parte del Director Nacional de la Policía Antinarcóticos, Luís Fernando Támara, en el sentido que “se garantiza que la población no saldrá afectada”, hoy los perjuicios son amplios y muchas las comunidades perjudicadas que vienen realizando denuncias sobre daños al medio ambiente, a las reservas naturales, a los ríos San Jorge, Sambingo, Guachicono, Patía, a fuentes de agua para riego y consumo, a cultivos de pancoger y comerciales (caña, maíz, frutales, pastos, café), a montes, aislamientos y vegas de los ríos, a animales silvestres y domésticos, y de esperar hambrunas por el desabastecimiento alimentario, desplazamiento forzado de familias, y además la alteración en la salud y en el tejido social de los habitantes de los territorios.

Según informó el Mayor Leal, de la Policía Antinarcóticos Cauca-Grupo de Atención a Quejas por Aspersión, las fumigaciones últimas, del 26 de Octubre en adelante, obedecen a la Política Antinarcóticos en el marco de la Seguridad Democrática, y son realizadas a partir de la directriz del Consejo Departamental de Estupefacientes que preside el Gobernador del Cauca, y que además está integrado por delegados de instituciones, entre otras: Autoridad Ambiental, Policía Antinarcóticos, Dirección Nacional de Estupefacientes-DNE, ICA, y que de esta instancia surge la decisi{on que se comunicó por la Secretaría de Gobierno del Departamento a las Autoridades Municipales anunciando la aleve decisión de fumigar con glifosato.

De tiempo atrás, en Foros, Audiencias, Asambleas, las comunidades, organizaciones sociales, autoridades locales, organizaciones defensoras de DDHH nacionales e internacionales y órganos de control, han discutido la inconveniencia y estragos causados por la aplicación del Plan Colombia, en particular la política antinarcóticos de erradicación de cultivos con aspersiones aéreas de glifosato, e incluso planteado propuestas alternativas, los decisores siguen empecinados en hacerle daño a la naturaleza y a las comunidades, haciendo caso omiso de la gravedad y complejidad del problema que involucra miseria, abandono y marginalidad, y que no es tan fácil de solucionar con declarar ilegal la mata, o a los cultivadores empobrecidos, o al consumidor, y “erradicarlos”, mientras el negocio producto del tráfico y consumo de narcóticos florece y contamina más sectores de las sociedades en el mundo.

En esta ocasión queremos señalar la falta de voluntad política y varias irregularidades en la decisión de fumigar el sur del Cauca. Pues, ya que no es tenido en cuenta el esfuerzo y propuestas de la región, entre ellas:

  • La manifestación por autoridades locales, organizaciones y comunidades de su disposición, y más aún, la aplicación de alternativas a los usos ilícitos de la coca.
  • Se han dado pactos de organizaciones y comunidades de diversificar los cultivos, de erradicar gradualmente y de sustituir, e incluso de promover usos lícitos de la coca.
  • Cooperación Internacional y Gobierno Nacional financian Programas Productivos o de Desarrollo Alternativo, o de Erradicación Voluntaria y/o de Sustitución en la región.
  • Se desarrollan Programas de Erradicación Manual y/o Sustitución Voluntarias por comunidades y organizaciones.
  • Se hizo la solicitud de las autoridades locales de aplicar otros métodos que no fueran la de envenenar con glifosato, incluso se sugirió el de la erradicación manual.
  • Existen experiencias institucionales como el Programa “Sí se puede” de la Gobernación de Nariño, o el manejo diferencial para comunidades indígenas, o la autorización a comunidades para aprovechamiento y usos lícitos de la coca.

Sin embargo se tomó la decisión y se dio la orden de fumigar... Pero además:

  • Se afectaron territorios y comunidades afros, y no hubo Consulta Previa…
  • Se contaminaron fuentes de agua, ¿Cuál fue el criterio y la autoridad ambiental consultada para decidir fumigar con tóxicos las cuencas de los ríos, cuando éstas son consideradas Reservas Ambientales?
  • Hubo falta de previsión, ¿Cuál fue el criterio o límite planteado ante la posibilidad de afectar las fuentes de agua para consumo, los cultivos de pancoger, la economía de las comunidades, o la salud de las familias? ¿Se tuvo en cuenta el principio de conveniencia o el de precaución? ¿Quiénes asumirán la hambruna, el desplazamiento, la mendicidad?
  • Se afectaron Proyectos de Desarrollo Comunitario y de Economía Campesina apoyados con recursos de Acción Social, la Unión Europea y Agencias de Cooperación. ¿Cuál es el nivel de coordinación interinstitucional? ¿Cuál va ha ser la reparación y la garantía de que no suceda de nuevo, y que por el contrario se apoyen estas iniciativas?
  • Hubo abuso de poder al desconocer la propuesta de los alcaldes, y excesos con fumigaciones indiscriminadas, ¿Hay control y/o sanción para los-las funcionarios-as que toman la decisión o que la operativizan con eventuales extralimitaciones, como en el caso de fumigar viviendas, cultivos de alimentos y a personas en los lechos de los ríos? ¿Se consideran “desechables” a las personas que habitan zonas señaladas como de orden público, y por ello la agresión? ¿A qué intereses favorece desalojar los territorios y desplazar familias y comunidades?

Estos interrogantes y las consideraciones previas, no preocupan a las altas esferas del gobierno ni a las autoridades policiales con la actual política, y en consecuencia debemos obrar con las limitadas posibilidades institucionales, y las capacidades de convocatoria, organización y movilización de las comunidades y organizaciones sociales. Por ello:

  • Insistimos ante las Autoridades Locales, mantener los requerimientos por el respeto a los derechos de las comunidades, y en su rol y poder decisorio en la territorialidad municipal ante los niveles centrales.
  • Instamos a todas las instituciones, organizaciones y comunidades afectadas e interesadas en ampliar las denuncias y a continuar el debate a las Políticas Antinarcóticos y Plan Colombia, y a persistir en demostrar las ventajas de Propuestas Alternativas, alimentando el Foro del Sur frente a las Fumigaciones.
  • Solicitamos de los Programas de Desarrollo Alternativo, y a las Agencias de Cooperación Nacional e Internacional, financiadoras de los mismos, se pronuncien ante las afectaciones a las familias, comunidades y organizaciones sociales, y requieran a las entidades pertinentes por su reparación e indemnización.
  • Convocamos a los Organismos de Control a mantener la vigilancia sobre las actuaciones de los decisores y aplicadores de las fumigaciones, a desarrollar las investigaciones y definir las sanciones a los eventuales abusos y extralimitaciones, y a apoyar a la población afectada.


Noviembre 5 de 2009

COCA NO ES COCAINA, LA COCA ES PLANTA SAGRADA!

LAS FAMILIAS FUMIGADAS SON CAMPESINOS-AS POBRES, NO DELINCUENTES!

DESPENALIZAR EL USO, DIVERSIFICAR CULTIVOS, SUSTITUIR CONSUMOS LE QUITA COCA A LA COCAÍNA!

EN EL SUR HAY GUERRA QUÍMICA CON GLIFOSATO, VENENO QUE AGREDE A LA VIDA Y A LA NATURALEZA!