
La consolidación diaria de la democracia pasa por el respeto al otro, a lo otro, al manejo de la diferencia y obviamente por el respeto integral de la vida de todos los ciudadanos. Por ende, este tipo de acciones intimidatorias de carácter represivas, pone en vilo el último suspiro de ejercicio democrático que queda en nuestro país, violando el principio de autonomía y discernimiento público que deben gozar las universidades estatales, como consciencia crítica de la sociedad.
El aumento de las amenazas y asesinatos por parte de este grupo ilegal, se ha dado a lo largo y ancho del territorio nacional, como lo ha denunciado el movimiento nacional de víctimas, reiniciar, minga… por ello, solicitamos a la sociedad tolimense su más enérgico rechazo a las amenazas de que vienen siendo objeto los estamentos de la Universidad del Tolima y de esta forma evitar que las “águilas negras” cumplan su promesa de asesinar algún miembro de nuestra comunidad educativa.
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